Seguro de Vida para el Retiro: el tramo que el sistema público no te cubre
Las pensiones en México mejoraron, y mucho. Pero el complemento del Fondo de Pensiones para el Bienestar tiene un tope de $17,885.85 al mes, pide 65 años y régimen de cuentas individuales, y deja fuera a quien cotiza bajo la Ley 73 y a todo independiente sin Afore. De ese techo para arriba, el plan lo pones tú. Aquí te explicamos cómo, y con artículo y número.
- Pesos o dólares
- Edad alcanzada de 55, 60 o 65 años
- Deducible dentro de los límites de ley
- Asesoría y cotización sin costo
Dónde termina el sistema público y dónde empieza tu plan
Esta no es una página en contra de las pensiones públicas: la reforma de 2020 y el Fondo de Pensiones para el Bienestar son mejoras reales y conviene conocerlas bien. Lo que conviene conocer igual de bien es hasta dónde llegan.
Qué mejoró, y es mucho
La reforma de 2020 lleva la aportación total a tu cuenta individual del 6.5% al 15% del salario base entre 2023 y 2030, y redujo las semanas mínimas de cotización. Desde mayo de 2024, el Fondo de Pensiones para el Bienestar complementa la pensión de quien se jubila por debajo de su último salario promedio.
Hasta dónde llega
El complemento tiene un tope: hasta $17,885.85 pesos mensuales. Y pide tres cosas a la vez: tener al menos 65 años, pertenecer al régimen de cuentas individuales —IMSS Ley 97 o ISSSTE desde 2007— y que la resolución de pensión se haya emitido a partir de mayo de 2024.
A quién deja fuera
A quien cotiza bajo la Ley 73 del IMSS. A quien se pensiona antes de los 65. Y, sobre todo, a los millones de independientes, profesionistas y dueños de negocio que nunca tuvieron Afore: para ellos no hay complemento porque no hay pensión que complementar.
Dónde queda tu hueco
Haz la resta: el gasto mensual con el que quieres vivir a los 65, menos lo que el sistema te vaya a dar. Si tu estilo de vida cuesta más que el tope del complemento, la diferencia es tuya y el único momento de resolverla es antes, no después.
La cuenta que casi nadie hace. Si hoy vives con $40,000 pesos al mes y el complemento máximo del Fondo es de $17,885.85, el hueco no es una abstracción: son más de veinte mil pesos mensuales, cada mes, durante los veinte o treinta años que dure tu retiro. Multiplicarlo es incómodo. También es la única forma de resolverlo a tiempo.
La hacemos contigo sin costo, en una llamada de quince minutos, y sales con un número.
¿Qué es un seguro de vida para el retiro y cómo funciona?
Es un ahorro programado y estructurado por una aseguradora, con una fecha de cobro que eliges tú y una suma asegurada que protege a tu familia mientras construyes el capital.
Eliges la edad en que quieres cobrar
Edad alcanzada de 55, 60 o 65 años. Esa fecha no es un detalle administrativo: define cuánto tienes que aportar, cuánto tiempo trabaja tu dinero y —como verás más abajo— cómo se grava lo que recibas.
Aportas de forma programada
Una aportación periódica, estructurada por una aseguradora y no por tu fuerza de voluntad. Se puede contratar en moneda nacional o en dólares, y la cantidad la defines tú según el capital que quieras tener el día que dejes de trabajar.
Al llegar la fecha, cobras tú
Recibes el capital acumulado, y puedes tomarlo en una sola exhibición o convertirlo en una renta. Si falleces antes de esa fecha, tus beneficiarios reciben la suma asegurada: el plan no se queda a medias.
Las cuatro reglas que definen a este plan
- Es ahorro con fecha y con protección incluidaLa diferencia con cualquier instrumento de ahorro es la misma de siempre: si tú faltas, el plan no se interrumpe. Tus beneficiarios reciben la suma asegurada, y la reciben libre de ISR y por derecho propio, sin pasar por un juicio sucesorio.
- El diseño fiscal es parte del producto, no un extraLa edad que eliges, quién paga la prima y si el plan está o no registrado ante el SAT cambian por completo el resultado fiscal. Por eso esta página dedica una sección entera al tema, con artículo y número: es la parte que más dinero mueve y la que peor se explica.
- Se contrata en pesos o en dólaresEn un horizonte de veinte o treinta años, la moneda importa tanto como la tasa. El plan en dólares protege tu poder de compra frente a la inflación del peso; el plan en pesos te evita la variación del tipo de cambio en tu flujo mensual.
- No compite con tu Afore: se sumaTu cuenta individual, tus aportaciones voluntarias y un plan propio son tres capas de la misma estrategia. Lo que hace un plan de seguro es poner piso, fecha y protección sobre un ahorro que de otro modo depende solo de tu disciplina.
Las tres rutas fiscales de un plan de retiro, con artículo y número
La mayoría de las páginas resuelve este tema con un «libre de impuestos cumpliendo los requisitos de ley». Aquí te decimos cuáles son esos requisitos y qué artículo los establece, porque de eso depende buena parte de lo que acabas recibiendo.
Ruta 1 · Deducir hoy (art. 151, fracción V)
Si el plan está constituido y registrado ante el SAT como plan personal de retiro, tus aportaciones son deducibles en tu declaración anual hasta el 10% de tus ingresos acumulables, sin exceder el equivalente a cinco UMA anuales —con la UMA vigente desde el 1 de febrero de 2026, alrededor de $213,973—. Y hay un detalle que casi nadie menciona: este límite es independiente del tope global de deducciones personales del artículo 151, así que no te compite con los gastos médicos ni con las colegiaturas.
Ruta 2 · El estímulo del art. 185
Es un camino distinto y poco conocido. El artículo 185 de la Ley del ISR permite restar de la base del impuesto, hasta $152,000 pesos por año de calendario, las primas de contratos de seguro que tengan como base planes de pensiones relacionados con la edad, la jubilación o el retiro. No cuenta la parte de la prima que corresponde al seguro de vida, y la aseguradora debe desglosarla. Lo que retires después se acumula como ingreso, con una tasa que no puede exceder la del año en que hiciste la aportación.
Ruta 3 · Cobrar exento (art. 93, fracción XXI)
Cuando el riesgo amparado por la póliza es la supervivencia del asegurado, la indemnización queda exenta de ISR si se cumplen tres condiciones a la vez: que el pago ocurra cuando el asegurado llegue a los 60 años, que hayan transcurrido al menos cinco años desde la contratación y que la prima la haya pagado el asegurado. Por eso la edad de retiro que eliges no es solo una preferencia: es una decisión fiscal.
Y aquí está la pregunta que lo cambia todo: ¿te conviene deducir hoy o cobrar exento después? Las rutas 1 y 2 te dan un beneficio inmediato, pero lo que deduces o restas hoy se acumula como ingreso el día que dispones del dinero. La ruta 3 no te da nada hoy y te entrega el capital libre de ISR mañana, siempre que el plan esté diseñado para cumplir las tres condiciones.
La respuesta depende de tu tasa marginal actual frente a la que tendrás al retirarte, de si eres asalariado o independiente y de cómo esté constituido el plan. No hay una respuesta universal, y desconfía de quien te diga que sí la hay. Esa cuenta la hacemos contigo, sin costo, antes de que firmes nada.
Lo anterior es información general con fines orientativos, referida a la Ley del Impuesto sobre la Renta vigente, y no constituye asesoría fiscal. Las cifras en pesos corresponden a la UMA vigente desde el 1 de febrero de 2026 y cambian cada año. Para tu caso particular consulta a tu contador; con gusto se lo explicamos a él directamente.
¿Cuánto necesitas juntar?
No existe un porcentaje mágico del sueldo. La cuenta se hace al revés, en cuatro pasos, y se puede hacer en una servilleta.
- Define con cuánto quieres vivir al mesNo tu sueldo de hoy: el gasto real que quieres poder sostener a los 65. Casa, salud, transporte, lo que disfrutas. Es el único número que de verdad importa.
- Resta lo que el sistema te va a darLa pensión proyectada de tu Afore, más el complemento del Fondo de Pensiones para el Bienestar si calificas. Si no cotizas, esta línea es cero y conviene verlo de frente.
- Esa diferencia es tu hueco mensualMultiplícala por 12 y por los años que esperas vivir retirado. El resultado es el capital que tienes que tener el día que dejes de trabajar.
- Divide entre los años que te faltanY ahí aparece la aportación mensual. Es una cuenta incómoda la primera vez y es, exactamente, la razón por la que conviene hacerla hoy y no en diez años.
Cotizamos tu plan de retiro con seis aseguradoras
Somos agentes independientes: no trabajamos para una sola compañía, trabajamos para ti. En un plan a veinte o treinta años, comparar antes de firmar no es un lujo.
GNP Seguros
Es la aseguradora con la que colocamos la mayoría de nuestros planes de ahorro y retiro, y la que recomendamos de entrada: tiene el catálogo más amplio de planes de vida del mercado mexicano, una red de servicio que responde y más de un siglo de operación en el país. En un producto que vas a conservar treinta años, esa solidez cuenta tanto como la tarifa.
En esta página no publicamos la ficha de un producto concreto: los planes de retiro se arman a la medida y su diseño fiscal depende de tu situación. Te entregamos las opciones comparadas, por escrito, dentro de la cotización.
También cotizamos con
- AXA
- Mapfre
- Seguros Ve por Más
- La Latino
- Insignia Life
Cuando un perfil no encaja bien en GNP —por edad, por un antecedente médico o porque otra compañía ofrece mejores condiciones para ese caso—, buscamos la alternativa.
¿De qué depende la aportación?
Ocho factores. El último de la lista no aparece en ninguna otra página de seguros y es, con frecuencia, el que más dinero mueve.
El capital que quieres tener
Es el punto de partida. Todo lo demás se calcula hacia atrás a partir de esa cifra y de la fecha.
La edad en que quieres cobrar
55, 60 o 65 años. Cada año que adelantas la fecha encarece la aportación y cada año que la retrasas la abarata.
Tu edad hoy
El factor que no se puede negociar. Empezar a los 35 y empezar a los 50 son dos productos distintos aunque se llamen igual.
La moneda
Pesos o dólares. Cambia la tarifa y la forma en que tu capital resiste la inflación a veinte o treinta años.
La suma asegurada
Cuánta protección por fallecimiento quieres mientras ahorras. A mayor suma, mayor prima.
Tu estado de salud y tus hábitos
Hay tarifa preferente según edad, género, estado de salud y hábitos. No fumar se nota.
Las coberturas adicionales
Invalidez y exención de primas son las que más valen en un plan de largo plazo: si dejas de poder trabajar, el plan sigue.
El diseño fiscal
Si el plan se constituye como plan personal de retiro registrado ante el SAT o no, cambia lo que puedes deducir y cómo se grava al final.
En esta página no publicamos tarifas: en un plan de veinte o treinta años, una cifra desactualizada no te orienta. Pídenos la cotización y te enviamos números reales de varias compañías, con tu edad, tu meta y la ruta fiscal que mejor te acomode.
Cuatro pasos, y el segundo no te lo ofrece casi nadie
La prima que pagas es la misma que pagarías contratando directo con la aseguradora. Lo que cambia es que aquí alguien hace la cuenta contigo y te explica la parte fiscal antes de que firmes.
- Hacemos la cuenta del huecoCon cuánto quieres vivir, qué te va a dar el sistema y cuántos años te faltan. Quince minutos y sales con un número, no con una sensación.
- Decidimos la ruta fiscalDeducir hoy o cobrar exento después. Dependiendo de tu situación, revisamos si conviene un plan registrado ante el SAT, el estímulo del artículo 185 o diseñarlo para la exención del 93-XXI.
- Cotizamos con varias aseguradorasTe presentamos las opciones lado a lado, con la aportación, la edad de cobro, la moneda y las coberturas que vale la pena agregar en tu caso.
- Revisamos el plan una vez al añoTu ingreso cambia, la UMA cambia y tus metas cambian. Quedamos como tu contacto para ajustar aportaciones, actualizar beneficiarios y llevar el plan hasta el día del cobro.
Seis errores que vemos todo el tiempo en planes de retiro
Ninguno es exótico. Todos son evitables si alguien te los señala a tiempo.
Suponer que con el Afore alcanza
El complemento del Fondo de Pensiones para el Bienestar tiene tope y tiene requisitos. Si tu estilo de vida cuesta más que ese tope, o si no cotizas, la diferencia la pones tú. Vale la pena hacer la cuenta antes de darla por buena.
Empezar a los cincuenta
No es imposible, pero cambia por completo el tamaño de la aportación. El dinero necesita tiempo más que heroísmo: diez años de ventaja valen más que duplicar el esfuerzo al final.
Elegir la edad de cobro sin pensar en el artículo 93-XXI
Un plan diseñado para pagarte a los 55 no cumple el requisito de los 60 años de la exención. Es una decisión de dos minutos al contratar que puede valer mucho dinero treinta años después.
Deducir sin saber qué pasa al retirar
Las rutas de deducción y de estímulo son un diferimiento, no un regalo: lo que restas hoy se acumula como ingreso el día que dispones del dinero. Está perfecto que lo uses, pero sabiendo exactamente qué estás firmando.
No verificar que el plan esté registrado ante el SAT
Para que una aportación sea deducible como plan personal de retiro, la institución y el plan deben cumplir los requisitos que marca la ley. No todos los productos de ahorro califican, aunque se vendan como si lo hicieran.
Dejar de aportar en un mal año y no avisar
Casi siempre hay una salida antes de la caducidad: bajar la aportación, cambiar la frecuencia o usar los valores del plan. Lo que no funciona es desaparecer y enterarse dos años después.
Los otros planes de vida que manejamos
Seis familias distintas para seis objetivos distintos. Un plan de retiro bien armado casi siempre convive con uno o dos de los demás.
- Con ahorro (dotales)Un capital garantizado con fecha de entrega, a 10, 15 o 20 años.
- Con fondos de inversiónTú eliges el perfil de inversión y mantienes una suma asegurada firme.
- Flexibles o vitaliciosProtección de por vida, con valores garantizados escritos en la póliza.
- Tradicionales (temporales)La mayor suma asegurada por la prima más baja, para una etapa con fecha.
- Con ahorro universitarioSegubecas: asegura la universidad de tus hijos pase lo que pase.
- Ver toda la sección de VidaLa comparación completa de los seis tipos de plan que manejamos.
Lo que más nos preguntan de los planes de retiro
¿Qué pasa si ya tengo Afore y aportaciones voluntarias?
Perfecto: son capas distintas de la misma estrategia y se suman. Tu cuenta individual recibe la aportación obligatoria, las voluntarias las decides tú mes con mes, y un plan de seguro para el retiro aporta tres cosas que las otras dos no tienen: una fecha, una estructura que no depende de tu disciplina y una suma asegurada por si faltas antes de llegar.
Lo que sí conviene revisar es el conjunto, porque los límites de deducción del artículo 151, fracción V aplican a la suma de tus aportaciones complementarias de retiro y de tu plan personal. Hacemos ese cálculo contigo.
¿A qué edad puedo empezar a cobrar un seguro de retiro?
Normalmente eliges entre edad alcanzada de 55, 60 o 65 años, y la decisión se toma al contratar.
Conviene tomarla con la ley en la mano. El artículo 93, fracción XXI exenta la indemnización por supervivencia solo si el pago ocurre cuando el asegurado llega a los 60 años y han pasado al menos cinco desde la contratación, con la prima pagada por el asegurado. Un plan diseñado para pagar a los 55 no cumple ese requisito. No significa que esté mal elegir 55; significa que hay que elegirlo sabiendo.
¿La aportación es deducible de impuestos y hasta cuánto?
Si el plan está constituido y registrado ante el SAT como plan personal de retiro, sí. El artículo 151, fracción V de la Ley del ISR permite deducir hasta el 10% de tus ingresos acumulables del ejercicio, sin exceder el equivalente a cinco UMA anuales —con la UMA vigente desde el 1 de febrero de 2026, alrededor de $213,973—.
El dato que casi nadie menciona: ese límite es independiente del tope global de deducciones personales, así que no te quita espacio para gastos médicos, funerarios, colegiaturas o intereses hipotecarios. Y existe además el estímulo del artículo 185, de hasta $152,000 al año, para primas de seguros con base en planes de pensiones.
¿Qué me conviene más: deducir hoy o cobrar exento después?
Depende de tu tasa marginal de hoy frente a la que tendrás el año en que cobres. Si hoy estás en una tasa alta y esperas retirarte con ingresos menores, deducir suele convenir. Si tu situación es la contraria, o si valoras la certeza de cobrar un capital sin sorpresas fiscales, el diseño orientado a la exención del artículo 93-XXI tiene más sentido.
Lo que sí es seguro es que la decisión se toma al contratar, no al cobrar, y que la mayoría de la gente la toma sin saber que la está tomando. Es, probablemente, la parte más valiosa de nuestra asesoría en este producto. Información general: para tu caso particular, consúltalo con tu contador.
¿Qué pasa si fallezco antes de llegar a la edad que elegí?
Tus beneficiarios reciben la suma asegurada, y la reciben libre de ISR: el artículo 93, fracción XXI exenta las cantidades que pagan las instituciones de seguros a los beneficiarios cuando ocurre el riesgo amparado por la póliza.
Además cobran por derecho propio, directamente a la aseguradora y sin pasar por un juicio sucesorio (artículo 177 de la Ley sobre el Contrato de Seguro), con el crédito venciendo a los 30 días de que la aseguradora recibe los documentos (artículo 71). Esa es la diferencia de fondo entre un plan de retiro con seguro y una cuenta de ahorro.
¿Puedo contratarlo si soy independiente y no tengo Afore?
Sí, y es justamente el perfil para el que este producto resulta más necesario. Quien no cotiza no tiene pensión que complementar, así que el complemento del Fondo de Pensiones para el Bienestar no le aplica: su retiro depende enteramente de lo que construya por su cuenta.
Para un profesionista independiente o un dueño de negocio, la combinación habitual es un plan de retiro con la ruta fiscal bien elegida, más un seguro temporal que cubra los años en que el negocio todavía depende de él.
¿Cuánto debería estar aportando a mi edad?
No hay un porcentaje mágico, y cualquiera que te dé uno sin preguntarte nada te está vendiendo algo. La cuenta correcta va al revés: defines con cuánto quieres vivir al mes a los 65, le restas lo que el sistema te va a dar, multiplicas el faltante por doce y por los años que esperas vivir retirado, y divides entre los años que te quedan de trabajar.
Lo único que sí es universal: la cifra que sale a los 35 y la que sale a los 50 no se parecen en nada. Hacemos esa cuenta contigo sin costo, en una llamada de quince minutos.
¿A qué edad ya es tarde para empezar?
Nunca es tarde para empezar, pero sí cambia lo que puedes esperar. A los 50 un plan de retiro todavía construye capital y, además, resuelve dos cosas que a esa edad pesan: la protección para la familia y un orden fiscal para los últimos años de ingresos altos.
Lo que sí deja de tener sentido a cierta edad es plantearlo como el único plan. A partir de los 55 la conversación suele ser distinta: cómo combinar lo que ya tienes, cuándo conviene cobrarlo y cómo transmitirlo. Eso también lo vemos contigo, y a veces la respuesta correcta está en un plan vitalicio más que en uno de retiro.
Hagamos la cuenta. Quince minutos y sales con un número
Dinos tu edad, con cuánto quieres vivir al mes cuando te retires y si cotizas o no. Te regresamos el cálculo del hueco, la aportación que hace falta y la cotización de varias aseguradoras con la ruta fiscal que mejor te acomode. Sin costo y sin compromiso.
- Teléfono: 55 8421 6075
- Correo: info@aseguratemexico.com
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